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domingo, 29 de marzo de 2015

ISAAC SOTO GAMARRA y su cuento "La herencia"

Escritor Isaac Soto Gamarra

                                                 LA   HERENCIA

Don Toribio, o simplemente Don  Tory, es un hombre que brotó de las entrañas de la tierra como sus árboles frutales   y solo espera volver ahora con sus casi noventa años  a esas mismas entrañas de donde emergió.
Su avanzada edad, ya no le permite soñar más con el futuro .Como  manifiesta, ya está cansado de vivir y quiere perderse al más allá  con su Raidita ,la mujer de toda su vida como aquel día cuando se fueron a hurtadillas de la hacienda , a fin de no seguir sufriendo el  abuso del patrón.
Desde su tierna edad empezó a trabajar duramente  en el campo,  hasta que un día se dio cuenta que esas tierras no le pertenecían .Eran del gamonal usurpador  que  a muchos como él, les hacía laborar a punta de latigazos desde la alborada hasta la salida de la luna.
Una mañana antes de que la aurora brille en el cielo y aprovechando que la gente de la hacienda dormía plácidamente. Don Tory  agarrando la mano tierna de una niña se fugó.
Hasta ahora  las malas lenguas comentan  que Don Tory, raptó a la niña y que robando dinero del patrón , se escapó .Los perros de caza y muchos hombres armados al mando del gamonal , los buscaron durante muchos días sin hallarlos..
Al cabo de más de veinte años toda la hacienda se enteró , de la hazaña de  Toribio, este se había internado en las altas montañas, tupidas de vegetación , en aquellos tiempos llenos de peligro . Para entonces Don Tory  ya  poseía abundantes tierras fértiles llenas de plantaciones. Igualmente la fertilidad de su mujer (aquella niña ) ya había alcanzado una numerosa prole de doce hijos, entre varones y mujeres.
Ahora, cuenta Don Tory, que todo no fue fácil y recuerda que para  poseer estas exuberantes  tierras y estos  fuertes y vigorosos hijos , tuvo que esperar pacientemente muchos años. Primero limpiando el campo de las alimañas abriéndose campo a machetazos y luego cavando los surcos  hasta casi desfallecer para después  echar las semillas. Asi mismo su espera fue más prudente y calmada  para que la niña con la que se escapó y con quien ya tenía un amor en silencio pactado, tuviera que cumplir los quince años para que le diera los frutos de sus entrañas.Una docena de hijos primero una niña, luego un varon y así en forma alternada hasta completar los doce hijos .
Tanto Don Tory como su pareja no saben leer ni escribir, pero saben descifrar  los mensajes de la naturaleza, ellos leen las estrellas para saber  cuándo es el momento de sembrar la tierra.
Don Tory no necesita ir donde un notario para firmar su testamento dejando en orden sus bienes. Su riqueza  tiene un valor incalculable, que no se puede cuantificar con dinero. Tampoco se puede medir ni pesar, menos aún irán a la pantalla de  la bolsa de valores para que los usureros banqueros trafiquen con su riqueza. Son tan valiosos que asegurarán la vida de sus hijos, de sus nietos y de los hijos de estos. Y  si el mundo no se acaba seguirán satisfaciendo las necesidades de las futuras generaciones de su árbol genealógico, El es el tronco fuerte y macizo que nunca se  tumbará.
  Así ya lo tiene todo dispuesto previa concertación  y deliberación con su pareja.
Los árboles de  palto que cada año brindan sus  abundantes  frutos, serán para la hija mayor  Iraida, estas crecieron con su mirada y tienen su misma edad. Los  frutos de los árboles de mango lo heredará Machi, la última hija  que  salió del vientre de Raidita. Los dulces naranjales serán para su hijo Huacho,con ellos espera que la vida le sea dulce . Los manzanales serán para su Juancho que aún permanece soltero y espera que  con la reyna de las frutas atraiga una pareja.
 Así sucesivamente  los doce hijos que Don Tory hizo con amor  en las entrañas de Raidita  su única mujer, tendrán su herencia , cada uno recibirá en forma equitativa,  árboles frutales , que la madre tierra  pródiga por esos lares, brinda a sus hijos cuando los trabajan , como lo hizo Don Toribio, o simplemente Don Tory.