domingo, 17 de abril de 2016

ANGEL VALERIANO y su poema "El día que no se ve"

EL DÍA QUE NO SE VE
¿Cuándo es el mejor día?
El mejor día puede ser nunca
puede ser cualquiera.
pueden ser todos.
El mejor día,
es el que no queremos ver,
es el que no existe
porque no lo creamos.
El mejor día puede ser hoy,
tal vez mañana
quizá fue ayer
o algún día fue.
El mejor día,
es el que no vemos porque
lo buscamos tanto,
que no nos damos cuenta
que vivimos con él;
es el que soñamos
porque a pesar de haberlo encontrado,
lo buscamos sin cesar.
Su mejor día,
puede estar esperando por usted,
puede estar frente a ti
pero por buscarlo sin convicción
no lo ves.
Mi mejor día,
tal vez es hoy,
hoy que escribo el mejor día.
Quién sabe si los mejores días,
son los que más vivimos
o los que más soñamos,
pueden ser aquellos días que amamos
aquellos que vivimos la vida,
sin perder conciencia
de que existe la muerte.
El mejor día,
depende de ustedes
tenerlo o dejarlo ir.
                         Angel Valeriano

FERIA DE LIBROS "AMAZONAS", ESCRITOR ALONZO CHAUCA, 21 abril 2016

FERIA DE LIBROS “AMAZONAS”
37 años al servicio de la cultura


JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA
21 de abril 2016   - 5.00  pm.


PRESENTACIÓN DE LA NOVELA
“TATIANA, PRISIONERA DE LA OSCURIDAD”
DEL POETA Y ESCRITOR ALONZO CHAUCA.
LA OBRA SERÁ PRESENTADA POR EL POETA NACIONAL

ORLANDO ORDÓÑEZ SANTOS.

martes, 5 de abril de 2016

POETAS DEL ASFALTO, JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA, 7 de abril 2016

FERIA DE LIBROS DE AMAZONAS
37 años al servicio de Amazonas

JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA
7 de abril 2016 - 5,00 pm.

PRESENTACIÓN DEL GRUPO POÉTICO
“POETAS DEL ASFALTO”

*richi lakra --manager dela banda eutanasia punk rock ---publico su poemario plakete ...el pasajero subterraneo es miembro de la jefatura de pda 

*hugo kalanishkov ...33 años ha publicado poemas y diverso stextos en publicaciones reciemente publico ---sacrificio humano 

*eugenia fellini ---puente piedra--25 años activistacontracultural y ha publicado su poemario ....acido o muerte 

*angel yzquierdo duclos ....poeta y editor ...es direktor de la revista literaria ...el albatros de la esperanza y miembro de la jefatura de poeta delasfalto

*carlos strummer populrock vega --ayacucho 37 años ..poeta,musico y artista plastiko esta por publicar su poemario ...las creaturas del maiz...en ediciones pdaaño 21

*nataly celio ---callao --35 años poeta y doktora en medicina humana es miembro de poetas del asfalto y del grupo poetalika ....esta por publicar su poemario ...alicia encadenada 

*federiko torres de peñaflor --oxapampa 50 años jefe de logistika de pda a publicado ...poemas de la parada

*primo mujica ---37 años es direktor en jefe de pda ,es miembro de la banda de rock noise ...cirko terror ,casado con la artista underground ani pink ....primo mujica a publicado..los poemarios ...la basenika del primo ,preciosidad fekal y venerea del primo ...ediciones poetas delasfalto.

*rodolfo Ybarra

*ysela Suárez


*manuel raya

lunes, 28 de marzo de 2016

OROVILCA, José María Arguedas. Resumen.

Orovilca es una ciudad situada en el valle de Ica, rodeado por sus hermosos animales, así como Chaucato, Chihuillu, guardacaballos, y los zorzales , visitado por los campesinos todos los días, quienes orgullosos trabajan acompañados por sus silbidos de estos hermosos pajarillos, un día el pájaro Chaucato lanzaba unos silbidos por haber visto a una víbora en el suelo, era la alerta que ponía a los campesinos a través de sus silbidos, ellos corrían y echaban a buscar a la serpiente, hasta que  lo encontraban  y lo golpeaban con palos, machetes, hasta dejarlo en pedazos.

Salcedo hijo de uno de los comuneros, era un joven distinguido, que ha regresado de la ciudad, estudiante que le gustaba resolver problemas de física y también de historia y geografía, era un joven muy aplicado al estudio; Salcedo acostumbraba irse  bañar a la laguna de Orovilca, que era la más lejana. Los días domingos por la tarde en la primavera, acompañado de su amigo. Caminaba por medio de chacras, porque no había en esa época carretera que llegara al sitio indicado, llevando un sandilla en el hombro caminaba y no se cansaba al igual que los demás campesinos, llegó a la laguna y sentándose a la orilla, cortó la sandía en dos pedazos, compartió con su amigo, empezó a saborear, contento y alegre contemplaba el agua al cantar de los pájaros, y decía Orovilca, es el único valle de Sudamérica que caminaron los dromedarios y camellos de África.

Wilster es un alumno extrovertido, amante al deporte, aficionado del canto y la música,  que nunca ha salido de su pueblo y cuando salcedo ha regresado a su tierra natal, wilster siente envidia por su comportamiento de salcedo, porque demostraba su educación frente a los demás; Salcedo al sentir rechazo de Wilster le reta a una pelea.  Se agarran a golpes en el corral de silos del colegio, sin que nadie les defienda, solamente Gómez está presente, para luego echar llaves las puertas, para que ninguno se corra. Salcedo  terminó roto la nariz y dejó Orovilca, su desierto donde frecuentaba bañarse  y se marcha para nunca más volver.

SÓLO PARA FUMADORES, JULIO RAMÓN RIBEYRO, RESUMEN


Mi historia se confunde con la historia de mis cigarrillos. De mi periodo de aprendizaje, no guardo un recuerdo muy claro, salvo del primer cigarrillo que fumé, a los catorce o quince años. Cuando ingresé a la universidad, me era indispensable entrar al patio de letras con un cigarrillo encendido. Un paquete me duraba dos o tres días y para poder comprarlos tenía que privarme de otros caprichos, pues vivía de propinas. Cuando no tenía se los robaba a mi hermano. Al subir de precio tenía que remplazarlos por los Incas, no debía ser muy bueno pero era el más barato que se encontraba en el mercado, a veces era vergonzoso sacar uno de estos cigarrillos del bolsillo. Yo siempre tenía una caja vacía donde guardaba estos cigarros. No sé si el tabaco es un vicio hereditario. Papá era un fumador moderado. Mi tío paterno George llevaba siempre un cigarrillo, quien lamentablemente falleció de cáncer al pulmón. Mis cuatro tíos maternos vivieron esclavizados por el tabaco. El mayor murió de cáncer en la lengua, el segundo de cáncer a la boca y el tercero de un infarto.

El cuarto estuvo a punto de reventar a causa de una úlcera estomacal, pero se recuperó y sigue de pie y fumando. Cuando ingresé a la facultad de derecho pude disponer así de los medios necesarios para asegurar mi consumo de tabaco.  El pobre Inca se fue al diablo, lo condené a muerte y me puse al servicio de una potencia extranjera. Era entonces la boga del Lucky. Miles de estos paquetes pasaron por mis manos, sin embargo mis días estaban así recorridos por un tren de cigarrillos, tampoco sabía que me iba ir del Perú. Mi viaje a Europa fue un verdadero sueño para un tabaquista como yo. Pero al llegar a España las cosas cambiaron la beca que tenía era pobrísima y después de pagar el cuarto, la comida y el trolebús no me quedaba casi una peseta. ¡Adiós Lucky! Tuve que adaptarme al rubio español, algo rudo y demoledor, que por algo llevaba el nombre de Bisonte. La primera vez que estas se agotaron me armé de valor y me acerqué a él para pedirle un cigarrillo al fiado. “No faltaba más, vamos, los que quiera. Me los pagará cuando pueda”. Estuve a punto de besar al pobre viejo. Fue el único lugar del mundo donde fumé al fiado. Me encontraba ya en París allí las cosas se pusieron color de hormiga, a medida que avanzaba en estas pesquisas mis recursos fueron disminuyendo a tal punto que no me quedó más remedio que contentarme con el ordinario tabaco Francés.

Ocurrió que un día no pude comprar ya ni cigarrillos franceses, tuve que cometer un acto vil: vender mis libros. Eran apenas doscientos o algo así. Sus páginas anotadas, subrayadas o manchadas conservaban las huellas de mi aprendizaje literario y, en cierta forma mi itinerario espiritual. Días más tarde erraba desesperadamente por los cafés del barrio latino en busca de un cigarrillo. Paris me parecía poblado de marcianos. Al llegar la noche, con apenas un café en el estómago y sin fumar, estaba al borde de la paranoia, llegué a los malecones del Sena. Miré las aguas oscuras y lloré copiosa, silenciosamente, de rabia, de vergüenza, como una mujer cualquiera, de pronto se presentó la oportunidad de trabajar, al día siguiente estaba haciendo cola ante la oficina de ramassagede vieiíxjourneaux y me convertí en un recolector de papel periódico.  Sea como fuese, en diez o más horas de trabajo, lograba reunir el papel suficiente para pagar cotidianamente hotel, comida y cigarrillos. Por desgracia, este trabajo duró solo unos meses. Quedé nuevamente al garete, pero fiel a mi propósito de no mendigar. Fue en esa época que conocí a Panchito y pude disfrutar durante un tiempo de los cigarrillos más largos. Panchito era un enano y fumaba Pall Malí, lo conocí porque mi amigo Carlos me lo presentó como un viejo pata. A partir de ese día Panchito, y yo y los Pall Malí formamos un trío inseparable. Panchito me contrató para ser su acompañante, mi función consistía en estar con él, tomábamos copetines en las terrazas de los cafés. A pesar de tan estrecho contacto, yo no sabía quién era realmente panchito. A Panchito le  gustaba esa burguesía de peruanos que lo había menospreciado. A Santiago le pagó sus cursos de violín, a Luis le consiguió un taller para que pintara y a Pedro le financió la edición de una plaqueta de poemas invendible.
Panchito era así, pero que no aceptaba nada de vuelta, ni las gracias. Días más tarde Panchito desapareció, sin preaviso. Pero años después, cuando trabajaba en una agencia de prensa, encargado de seleccionar y traducir las noticias de Francia destinadas a América Latina. De Niza llegó un télex con la mención ” Especial Perú. Para transmitir a los periódicos de Lima”. El télex decía que un delincuente peruano, Panchito, fichado desde hacía tres años por la Interpol, había sido capturado en los pasillos de un gran hotel de la Costa Azul cuando se aprestaba a penetrar en una suite. Recordé que para su mamá y hermanos, a quienes depositaba mucho dinero a Lima, Panchito era un destacado ingeniero en Europa. Haciendo una bola con el télex lo arrojé a la papelera. Los vaivenes de la vida continuaron llevándome de un país a otro, pues en Múnich no conocía a nadie y para colmo se desató un invierno atroz, no hacía más que mirar por la ventana el paisaje polar. Yo estaba alojado en casa de un obrero metalúrgico, hombre rudo, pero perspicaz, se dio cuenta de inmediato que algo me atormentaba. Le expliqué el caso y excusándose por no poder prestarme dinero me regaló un kilo de tabaco picado, papel de arroz y una maquinita para liar cigarrillos. Gracias a esta maquinita pude subsistir durante las dos interminables semanas, pues el cigarro permitió capear el temporal y reanudar brío mi novela interrumpida. Una noche, conversando y fumando con mis colegas en un café de la Plaza de Amias, me sentí repentinamente mal. La cabeza me daba vueltas, sentía punzadas en el corazón. Me retiré a mi hotel y me tiré en la cama. Pero mi estado se agravó, me sentí realmente morir, me di cuenta que eso se debía al cigarrillo, que al fin estaba pagando al contado la deuda acumulada en quince años de fumador desenfrenado. Podía así llegar a la conclusión que fumar era un vicio preocupante para mi salud y que pronto estaría internado.


Me encontraba entonces en Cannes siguiendo un nuevo tratamiento para librarme del tabaco, luego de una última estada en el hospital. Dupont, quien era el médico había decretado distracción, deportes y reposo, receta que mi mujer convertida en la más celosa guardiana de mi salud y extirpadora de mi vicio, se encargó de aplicar y controlar escrupulosamente, de pronto pasaron los días sin explicaciones claras, rodaba en una camilla rumbo a la sala de operaciones. Me desperté siete horas más tarde, estaba cortado como una res y cosido como una muñeca de trapo. Me habían sacado parte del duodeno, casi todo el estómago y buen pedazo del esófago. Me estaba pues muriendo o más bien “dulcemente extinguiéndome”, como dirían las enfermeras. Cada día perdía unos gramos más de peso y me fatigaba más someterme a la prueba de la balanza, y me dije de nada  me valían quince o veinte de lecturas y escrituras, para estar recluido entre los moribundos. De esta manera, está de más decir que a la semana de salir de la clínica podía alimentarme moderadamente pero con apetito; al mes bebía una copa de tinto; y poco más tarde, al celebrar mi cuadragésimo aniversario, encendí mi primer cigarrillo, con la aquiescencia de mi mujer y el indulgente aplauso de mis amigos. De modo que enciendo otro cigarrillo y me digo que ya es hora de poner punto final a este relato. Veo además con aprensión que no queda sino un cigarrillo, de modo que les digo adiós a mis lectores y me voy al pueblo en busca de un paquete de tabaco.

sábado, 19 de marzo de 2016

FERIA DE LIBROS “AMAZONAS”, se presenta RAFAEL ALVARADO CASTILLO Miércoles 23 de marzo 2016

FERIA DE LIBROS “AMAZONAS”
37 años al servicio de la cultura

MIÉRCOLES  23 DE MARZO 2016  -  5.00 PM

JUEVES DE POESÍA Y NARRATIVA
Programa literario al servicio de la Literatura Peruana

Presentación de la obra
“A  C  O”,  EL DIARIO DE UN NIÑO ESCOLAR

del poeta y escritor RAFAEL ALVARADO CASTILLO

domingo, 13 de marzo de 2016

ALEX CASTILLO LYNCH y su poema "Discurrir"

DISCURRIR…

Se abre la incertidumbre del sol
Para cubrirnos enteramente
De su suerte
Se repleta de ideas la hendidura que circula feliz entre las sondas. .
Tiempo profano
Mítico día de todos los siglos
Humanidad repleta
De luz y oscuridad
Y se cría el aire
Junto al consuelo
Del espacio y del tiempo
Todo a diestra y siniestra
Dentro de tierra molesta. !
Te recuerdo viento
Vistiendo tu terno de silencio
Recuerdo tus zapatos
Hundiendo sus huellas
Entre oscuras cenizas risueñas
Añoro a tu antorcha dolorosa
Cuyo fuego mojaba la luz
De los pétalos de las olas
Recuerdo. .Tu claridad
De páginas
Y su leve contorno
De violentas sátiras
Tú ráfaga de lunas afiebradas
Por fríos rengos morados
Y acendrados inagotables
Cabellos de cicatrices glaciares
Deslumbre ataviado de visperas 
fría limosna de vísceras
Enajenada capa de hordas
Gemelos del alma
Y ojos de rocas
Incrustados en lividas albas. !
Viva alhaja de los labios
En aldeas de tardes virales
Río de ufana eternidad
Alardeas. ! Y tu origen
Se extasia de verdad
Su leyenda aprende 
A distinguir
De gota a gota
Tu volumen y ciego" discurrir"
Y sobre el estelar firmamento
Que destapa la paz
Del momento
El amar..El amar..!
Resulta ser la estrella
Agotada de alumbrar..!

Alex Castillo Lynch D.R.